domingo , 17 diciembre 2017

El esqueleto Siciliano (variante Scheveningen) | M.I. Richard Leyva

Para una preparación adecuada en las aperturas, indudablemente, el factor memoria será de vital importancia, pero no se puede subordinar todo a ella; lo fundamental es la comprensión que se tenga de las ideas que la sustentan y muy en especial el vínculo que tienen con las restantes fases de la partida como son el medio juego y el final.

Esto lo puede facilitar, además de la memorización de variantes y conocimiento de partidas, el familiarizarse con diversas posiciones típicas con elementos comunes que se presentan regularmente. A ello y para los que pretenden internarse en los laberintos del juego siciliano, someto a consideración algunas posiciones típicas que frecuentemente aparecen en dichos esquemas, teniendo en cuenta la configuración de peones, formas de maniobra y tipo de finales.

Como existen diferentes formas de encauzar la Siciliana y que difieren en sus características, nos remitiremos  a las posiciones que suelen aparecer en la variante Scheveningen (1.e4 c5 2.Cf3 e6 3.d4 cd 4.Cd4 Cf6 5.Cc3 d6). Variante planteada por primera vez en 1923 en una partida entre Geza Maroczy y el Dr. Max Euwe con negras en un torneo internacional celebrado en la playa holandesa de Scheveningen. De ahí su nombre.

Veamos algunas conformaciones típicas que caracterizan “el esqueleto siciliano“:

Pero prosigamos con la siguiente posición:

Las dos posiciones que podemos observar (f,g ) están estrechamente vínculadas teniendo un dominador común, el blanco con el fin  de evitar el ataque minoritario con b5 del negro ha realizado a4; en efecto, este movimiento evita por largo rato la expansión negra, pero no es menos cierto que debilita las casillas negras en ese sector (a5 y b4). Los sistemas defensivos en el ala del rey siguen los mismos derroteros que en la posición e); el negro puede intentar  b5, pero también existe un plan que es el siguiente: por lo general en esta posición, el blanco ha llevado su caballo de d4 a b3 con el fin de amenazar a5 fijando el flanco dama, así como de evitar simplificaciones, es precisamente en esa posición que surge la idea por parte del negro de jugar Ca5 precedido de Tb8 con el fin de situarlo en la importante casilla de c4, -Qué sucede si el blanco toma? – es cierto que dobla los peones en la columna a, pero el hecho de poseer la columna b semi-abierta y el punto b4 es compensación más que suficiente, además debemos tener en cuenta también que el blanco en un momento determinado tendrá que avanzar su peón de b lo que acentuará las debilidades en esa ala; otro detalle importante es que se puede utilizar la casilla b4 para la torre presionada sobre el peón de e del blanco.

La anterior posición se ha producido cuando el negro ha hecho e5 atacando el peón de f4 y casi siempre una pieza de d4, ambas simultáneamente, y así evitar que el blanco bloquee la posición con f5 y posteriormente iniciar un ataque lateral de peones con g4 y g5 lo que desalojaría el caballo de f6 que custodia la casilla d5.

Es necesario agregar otro posible cambio en la situación y es cuando el negro ha cambiado en d5 y el balnco en e5 y ambos hayan retomado con peón, entonces se producirán peones pasados simultáneamente para los dos bandos siendo la posición resultante la siguiente:

Veamos a continuación algunas posiciones tomadas en la práctica real donde se manifiestan las características señaladas y los procedimientos utilizados en las mismas para la consumación de la ventaja:

 

 

 

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